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Es sorprendente saber
que aproximadamente 90 millones de norteamericanos
experimentaran Mareos y Vértigos a lo largo de sus vidas.
Siete millones de pacientes anualmente solicitaran ayuda para
esta condición . Se considera la dolencia número uno en
pacientes sobre 70 años de edad. Es la dolencia número
tres después del dolor de espalda y de cabeza y 85% de los
problemas de los vértigos y desbalances son causados por
problemas en el oído interno.
El sistema Vestibular
es la parte del oído interno y el cerebro que ayuda a
controlar el equilibrio y el movimiento de los ojos. Cuando
el oído interno ha sido afectado por una enfermedad o un
accidente, se pueden presentar desordenes vestibulares . Con
el paso de los años estamos mas propensos a desarrollar
desordenes en el oído interno.
Los desordenes que se
diagnostican con mayor frecuencia incluyen, vértigo posicional
o sea la persona se marea cuando cambia de posición, el mal de
Meniere que se caracteriza por pérdida auditiva y sensación de
presión dentro del oído así como ruido dentro del oído y
vértigo. Las infecciones del oído interno conocidas como
laberintitis o neuronitis vestibular, así como golpes en la
cabeza y los hidropes endolinfaticos y fístula perilinfatica
son otras de las causas mas comunes que afectan el oído
interno. Otros desordenes mas raros incluyen tumores que
crecen lentamente en el nervio vestibular (llamados neuromas
acústicos) y desórdenes vestibulares asociados con condiciones
alérgicas o autoinmunidad.
Los síntomas que se
informan con mayor frecuencia en los desórdenes vestibulares
son: mareo, inseguridad, o falta de equilibrio al caminar,
vértigo y náusea. Estos síntomas pueden ser muy leves ,
durando unos minutos, o pueden ser bastantes severos,
resultando en una incapacidad completa. Las personas que
padecen de desórdenes vestibulares son muy propensas a las
caídas.
Debido a que el
sistema vestibular esta asociado a otras partes del sistema
nervioso, muchas veces los síntomas se pueden confundir como
si fuesen problemas de la visión, los músculos, el pensamiento
y la memoria. Además las personas con desórdenes vestibulares
pueden sufrir de dolor de cabeza y dolores musculares en el
cuello y la espalda, una tendencia mayor a sufrir mareos y una
sensibilidad mayor al ruido y a las luces fuertes. Estos
pacientes suelen quejarse de cansancio, perdida de fuerza y
falta de concentración.
La terapia de
Rehabilitación Vestibular presenta una alternativa efectiva
para las personas que padecen de desordenes vestibulares. El
tratamiento consiste de unos ejercicios especializados
diseñados para cada caso individual a través de movimientos
repetitivos y maniobras sistemáticas que van dirigidas a
eliminar o disminuir los síntomas de mareos y a estabilizar el
control postural y equilibrio. Incluye además ejercicios
visuales de Adaptación para estabilizar el sistema
visual-motor. Este tratamiento es efectivo en el 90% de los
pacientes con problemas de desbalances y mareos.
La terapia vestibular
trabaja permitiendo que el sistema nervioso central y el
cerebro compensen y /o se adapten al mensaje asimétrico que
envía el mecanismo vestibular a través de nuestros ojos,
nuestro cuerpo, nuestras sensaciones y todos los estímulos
externos que recibimos en nuestro diario vivir. Es un
tratamiento de compensación y/o adaptación. La persona que no
se atiende para estas condiciones se le complica y se le
retarda el fenómeno de compensación y resulta en que el
paciente se ve limitado de ejecutar cualquier actividad que
envuelva mover la cabeza porque le produce mareos.
Por lo general, el
paciente siente que se le va el mundo cuando se va a acostar o
cuando se levanta de la cama así como cuando lleva a cabo
actividades que requieran mantener la cabeza hacia arriba.
La terapia vestibular
es una alternativa que ofrece las siguientes ventajas:
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Es un método No-Invasivo,
sin medicamentos ni efectos secundarios.
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El paciente no
tiene que decir me tengo que acostumbrar a vivir con estos
mareos.
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Es costo efectivo
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Periodo corto de
terapias aproximadamente de 6-8 terapias promedio, muchas
veces requiere una sola intervención.
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Recobra las
actividades del diario vivir.
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