|
¿Estas en la edad dorada?:
Hablemos de las Actividades Físicas
Por: Jason R. Adames, MPT, ATRIC, CSCS*
Mabel Y. González, MPT, ATRIC*
Elizabeth Cordero, PT**
Los
adultos de la edad dorada en su mayoría son personas retiradas,
que no se ejercitan y que por tal razón, usualmente, reducen la
actividad física en su vida cotidiana. Actividad física es
cualquier actividad que involucra movimiento del cuerpo y que
produce una demanda cardiorespiratoria y musculoesqueletal. Una
vida sedentaria te hace vulnerable a desarrollar enfermedades
cardiovasculares y pulmonares.
¿Qué
sucede ante la falta de actividad física?: 1) Disminuye la
capacidad de utilizar oxígeno en la sangre. 2) Disminuye la
cantidad de sangre que es bombeada por el corazón. 3) Se reduce
el volumen de sangre circulando lo cual puede causar mareos ante
un cambio abrupto de posición (Ej. Moverse de sentado a de pie)
y/o taquicardia. 4) Se reduce la cantidad de plasma y células
rojas lo que puede resultar en formación de coágulos en la
sangre. 5) Se pierde masa muscular lo cual produce pérdida de
fuerza muscular, resultando en reducción en la habilidad de
realizar las actividades del diario vivir, tales como, subir y
bajar escaleras; y a su vez aumenta el riesgo a caídas. 6).
Pérdida de integridad ósea lo cual puede ocasionar osteoporosis y
aumenta la probabilidad de sufrir una fractura debido a una
caída.
Al
establecer una rutina diaria de ejercicios se puede ayudar a
revertir y/o prevenir todos los factores negativos antes
mencionados. Si la persona en la edad dorada se ejercita puede
mantener una buena fuerza muscular en todo su cuerpo, fortalecer
sus huesos, reducir el riesgo de desarrollar osteoporosis,
conservar la flexibilidad de sus articulaciones y fortalecer su
corazón lo cual a su vez aumenta su energía física. Estos
factores ayudan a disminuir el riesgo a caídas. Finalmente otro
de sus beneficios, es el desarrollo de una autoestima saludable y
un sentido de bienestar físico en general.
Las
actividades físicas no todas tienen que ser de calistenia ni
tienen que hacerse en un gimnasio. Lo importante de todo es
mantenerse físicamente activos practicando actividades tales como
caminar, trabajar en el jardín, lavar el carro, tareas de hogar e
ir de compra, entre otros.
Consulte
con su médico antes de proceder a realizar un programa de
ejercicios, para que éste le indique cuales actividades son
apropiadas para usted. Luego consulte con un fisioterapista los
posibles cambios y/o modificaciones que se pueden llevar a cabo en
su hogar para hacer de éste uno seguro y agradable. Para más
información sobre este tema, puedes llamar al Centro Fisioterapia
Aguadeño al teléfono 787-868-6483.
*Jason Adames y Mabel
González son fisioterapistas, propietarios de Centro Fisioterapia
Aguadeño
**Elizabeth Cordero
es fisioterapista del Centro Fisioterapia Aguadeño
Referencias
Kisner, C.& Colby, L.A.. Therapeutic
exercise: foundations and techniques. FA Davis. Philadelphia,
3rd edition, pag. 134-135.
Baechle, TR.& Earle, R.W.. Essentials of strength training and
conditioning. Human Kinetics. 2nd edition,
pag. 58-66, 155-158.
http://www.lifelinesys.com visited on May 12, 2005
|